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  • Salarios justos y pensiones dignas, merece la clase trabajadora

    16021605En Guatemala el salario mínimo es igual en el campo y la ciudad, $320.70; en Honduras el trabajador agrícola recibe como mínimo $257.08 y en la ciudad $357.36. Dos países vecinos son suficientes para demostrar que en ellos se pagan salarios más justos que los que reciben las y los trabajadores salvadoreños en sus 11 modalidades de salario mínimo, siendo el más alto el que recibe el empleado de comercio y servicios $251.70.

    Las demandas actuales de un salario mínimo de 300 dólares en la ciudad y 250 en el campo sin distinguir el tipo de labor agrícola están justificadas. El partido Arena en la campaña de diputados demagógicamente dijo que el salario mínimo debía ser equivalente a dos canastas básicas, en números eso sería más de 400 dólares. Pero llegada la hora de la verdad guardan silencio, mientras sus patrocinadores de la ANEP proponen aumentar el 3%, es decir, unos 4 dólares al mes. Esto es lo que la ciudadanía debe valorar.

    Para opacar esta batalla por simplificar el salario mínimo y dejarlo en dos modalidades que beneficiarían ante todo a la población rural, la derecha apunta con toda su energía a distraer y opacar el debate por el salario mínimo, acudiendo a piqueteros que presentan otro tipo de reclamos y dejan fuera de las noticias la batalla por un salario justo en el campo y la ciudad.

    Esto ocurre de modo simultáneo con la preparación por parte del Órgano Ejecutivo, de una propuesta que busca dar sostenibilidad al sistema de pensiones, pues a nadie escapa que la privatización lo único que asegura es la ganancia de las AFP y sus empresas de seguros que a lo largo del tiempo, desde 1998 han sustraído del total de cotizaciones más de 1,500 millones de dólares. Sistema hecho para que se socialicen las deudas y los riesgos entre el Estado y el trabajador mientras las empresas se hacen de jugosas ganancias.

    La derecha económica y política guarda silencio en el tema del salario mínimo y alza el grito en el cielo ante el riesgo de disminuir las comisiones que le aseguran la ganancia por solo llevar la cuenta de las cotizaciones de los trabajadores; pero se presentan en la campaña sucia como los interesados en mejores pensiones. ¿Acaso no saben los empresarios, la derecha política y las AFP que la jubilación en un sistema privatizado depende de la calidad del salario?.

    Cuando la privatización se impuso en 1996, el salario mínimo más alto era de $132. Todavía en el año 2008 era de $192.3 el más alto, el de comercio y servicios. Si del monto total del salario el trabajador aporta el 6.25% y el patrono el 6.75% para hacer un monto del 13% como cotización para la seguridad social, cómo es que no pueden comprender que a mejor salario las cotizaciones y en consecuencia el ahorro para la vejez será mayor. Y por el contrario si pagan y han pagado a lo largo de la historia y en los últimos 25 años salarios bajísimos, ¿cómo es que se presentan como abogados de mejores pensiones?.

    El salario más bajo en el Estado por disposición del primer gobierno ganado por el FMLN es de $300 dólares. Si un trabajador gana este salario su cotización (entre patrono y trabajador) es de 39 dólares al mes, de ese monto la AFP se lleva $6.60 y 32.40 van al ahorro de la persona cotizante. Si este salario no variara y cotizara 25 años, el ahorro sería de $9,720.00 dólares. La AFP se ha llevado líquido $1,980.00.

    Una pensión mínima para una persona que logra el requisito de edad y años de cotización es hoy $207.70. Hagamos la cuenta, ¿para cuánto dura lo ahorrado? La respuesta es 46 mensualidades; es decir menos de 4 años. La ley privatizadora dice que cuando lo ahorrado por el trabajador no ajusta para el pago de la pensión mínima, el Estado debe complementarla. Esto es que cuando se termina el ahorro, el fondo general del Estado, lo que se capta de todos los contribuyentes, debe responder por esa pensión.

    Si la AFP se lleva 17% de lo cotizado (eso es $6.60 de $39.00) ninguna tasa de interés compensa lo que la AFP se lleva, cuando en 1996 se privatizó, el interés bancario era alto, ahora con la dolarización es menor, por eso es un vulgar engaño afirmar que las pensiones son bajas debido al bajo interés que el gobierno paga por lo adeudo para pagar las mismas pensiones.

    Acepten, paguen mejores salarios y en el futuro mejorarán las pensiones. El solo sacrificio del Estado para compensar el ahorro es insuficiente e insostenible.

    Licda. Norma Guevara @guevara_tuiter

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